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Levantar y Verter el Qi (捧气贯顶法), el Primer Gran Método

La puerta de entrada al Zhineng Qigong.

8 min de lectura · Centro Fuyuan

Si solo pudieras aprender un método de Zhineng Qigong, sería este. Levantar y Verter el Qi —en chino 捧气贯顶法, Peng Qi Guan Ding Fa— es el primer ejercicio que enseña esta escuela y, para muchos practicantes, el que los acompaña toda la vida. Su nombre describe con precisión lo que el cuerpo hace: peng es "sostener o recoger algo con las dos manos", guan ding es "verter por la coronilla". Sostenemos el Qi entre las palmas y lo dejamos caer suavemente sobre la cabeza, una y otra vez, como quien se baña en luz.

Un método nacido para abrir la mente

El Zhineng Qigong (智能气功, "qigong de la inteligencia") fue sistematizado por el Dr. Pang Ming, médico formado tanto en medicina occidental como en medicina tradicional china, que en 1992 inició un curso de dos años para formar maestros. De ese trabajo nació el manual oficial de métodos donde Peng Qi Guan Ding Fa aparece explicado paso a paso, junto con la recitación de las llamadas Ocho Frases que abren la práctica.

Lo que distingue a este método es que pertenece a un qigong de "estilo abierto". En muchas tradiciones antiguas, el practicante cierra los sentidos y guarda la energía hacia dentro, en secreto. El Zhineng hace lo contrario: desde el primer minuto la mente se abre y se intercambia Qi con el mundo externo. Esa es la base de la Teoría de la Totalidad Hunyuan, según la cual una misma sustancia sutil —el hunyuan qi— forma tanto el universo como nuestro cuerpo. Si no hay separación real entre el interior y el exterior, recoger Qi del cosmos y verterlo en uno mismo deja de ser una metáfora y se vuelve el corazón del ejercicio.

Para qué sirve

Peng Qi Guan Ding Fa es, ante todo, un método de cultivo y de salud. Con la práctica regular favorece la relajación profunda, ordena la respiración, mejora la postura y la coordinación, y entrena la capacidad de dirigir la atención. En la propia tradición Zhineng es además la base para administrar Qi externo en sanación: muchos practicantes avanzados empiezan justamente aquí. Conviene recordar que estos son efectos de cultivo y bienestar, no promesas médicas, y que esta guía escrita no sustituye el aprendizaje con un instructor.

La cabeza toca el cielo y los pies se hunden en la tierra (顶天立地, ding tian li di). Esa imagen, mantenida durante todo el método, alinea el cuerpo y abre el eje por el que circula el Qi.

La secuencia, paso a paso

El método combina una postura inicial, una apertura, los movimientos de recoger y verter repetidos, y un cierre. La cintura actúa como eje del movimiento —un detalle técnico propio de este ejercicio— y todo se ejecuta lento y continuo, sin tirones.

  1. Postura inicial. De pie, pies paralelos al ancho de los hombros, rodillas ligeramente flexionadas. Corona suspendida como si un hilo tirara del baihui (百会, en lo alto de la cabeza), barbilla recogida, hombros sueltos. Visualiza la cabeza tocando el cielo y los pies hundidos en la tierra. Respira con naturalidad y deja que el cuerpo se asiente.
  2. Aquietar y abrir la mente. Lleva la atención al interior unos instantes y luego ábrela hacia el horizonte. En la tradición se recitan las Ocho Frases para disponer el ánimo. Sonríe levemente: la quietud de la mente y la del cuerpo deben llegar a la vez.
  3. Apertura. Lleva las manos al frente y, con las palmas, abre suavemente como si separaras unas cortinas de Qi. El movimiento parte de la cintura, no de los brazos aislados.
  4. Recoger el Qi (empujar-tirar). Extiende las manos hacia fuera pensando en el horizonte lejano —ahí va la mente al "empujar"— y recógelas hacia el cuerpo pensando en su interior al "tirar". Este vaivén de push-pull conecta lo externo y lo interno; las palmas reúnen el Qi como quien junta agua entre las manos.
  5. Levantar el Qi. Con las palmas hacia arriba, eleva las manos por delante del cuerpo siguiendo la línea media, subiendo el Qi recogido hasta por encima de la cabeza.
  6. Verter por la coronilla. Gira las palmas hacia abajo sobre el baihui y deja "caer" el Qi por la coronilla, sintiéndolo descender por el interior del cuerpo, de la cabeza al tronco y hasta los pies, como una ducha tibia. Aquí está el gesto que da nombre al método.
  7. Repetir. Encadena recoger, levantar y verter de forma fluida y rítmica, sin contar con prisa. La continuidad importa más que la cantidad.
  8. Cierre. Recoge las manos hacia el bajo vientre y descansa las palmas sobre el dantian (丹田), unos dedos por debajo del ombligo, para guardar y asentar el Qi. Quédate quieto unos momentos antes de abrir los ojos del todo.

Consejos de práctica

Levantar y Verter el Qi es a la vez la primera lección y un pozo sin fondo: principiantes y veteranos hacen los mismos gestos, pero los habitan de maneras muy distintas. Si quieres entender el marco general antes de empezar, te recomendamos leer ¿Qué es el Qigong?. Y cuando tengas oportunidad, aprende los movimientos con un instructor: el video y el texto orientan, pero el ajuste fino se transmite mejor en persona.

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En el Centro Fuyuan enseñamos estas prácticas paso a paso, en Puebla y en línea.

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